Hoy nos levantamos para el desayuno del Gili Gita, el complejo de bungalows donde nos estamos quedando, por primera vez.


Miercoles. 2016-10-16.
Gita Gili Bungalows, Gita Air Island. Lombok.
Indonesia

Esta bien dejar la camara atras… mientras dura el dia.

Hoy nos levantamos para nuestro primer desayuno en el Gili Gita, el complejo de bungalows donde nos estamos quedando. No ha estado nada mal, los chicos tienen el diente algo mas goloso que yo y pidieron pancakes de banana. Por mi parte, me di por satisfecho con unos scrambled eggs on toast. Todo ello, acompañado con fruta y café, no vivimos demasiado mal.

Con la tripa bien llena hemos ido al puerto a preparar el viaje del viernes, checkear horarios y planear combinaciones. Tambien aproveche para ir al cajero con Ruben. El no necesitaba sacar nada, pero un par de minutos dentro de la cabina del cajero con aire acondicionado siempre son de agradecer.

Preguntar por el horario de ferrys desde Gili Air a la mainland de Lombok aun dio para una anecdota. La chica que estaba en ventanilla no tenia un ingles demasiado fino y solo sabia decir “a las ocho y media ” y “no se” o bien no tenia demasiado animo para ayudar. El caso es que los ferrys no tienen un horario definido, el primero es a las siete y media de la mañana en teoria, aunque lo cierto es que a las siete y media es cuando se abre la puerta. El ferry no sale hasta que esta completo. Treinta y dos almas por barco, ni una menos. La pregunta era cuanto tarda en llenarse el primer ferry de la mañana, la respuesta era “a las siete y media” o “no lo se”. En realidad es algo razonable, no puede saberse, pero con el culete pelado de hacer viajes ya sabemos que la gente… es gente y mas o menos todos sabemos lo que pasa a nuestro alrededor, al menos para dar referencias aproximadas. No cejamos en la tanda de preguntas y despues de colapsar un rato la ventanilla, un compi de nuestra taquillera nos llamo y con mucho mejor ingles, tuvo a bien explicarnos que el primer ferry de la mañana se llena rapido, en 10 o 15 minutos y que suele salir antes de las ocho. Fue una situacion parecida a tantas en las que se nos han quitado de enmedio con respuestas vagas y sin mucho sentido y que suelen acabar teniendo que volver a preguntar o resolviendo dudas por guias en el mejor de los casos, con dieciseis horas de tren en banco de madera o dias perdidos en el peor. El caso es que la profesionalidad que se le supone a quien esta en ventanilla no tinen por que existir en todos los paises y la barrera del idioma juega siempre a favor de quien no quiere o no es capaz de hacer su trabajo en su propia lengua. Esta es la impresion que nos dio hoy. Otras veces, recuerdo la estacion de Tallin o Budapest, hemos dados con autenticas computadoras humanas que resolvieron viajes complicados antes de que pudieramos abrir la boca.

De una u otra forma, con eso parece que tenemos la logistica del viaje solucionada y mas o menos podremos hacer combianciones hasta Praia, el aeropuerto de Lombok.
El plan del viernes es:
– Ferry a mainland
– Taxi al aeropuerto, atravesando Sengiggi otra vez y Mataram, la capital.
– Avion interno de Lombok a Jakarta
– Avion de Jakarta a Doha
– Avion de Doha a Madrid
– Coche de Madrid a Gijon.

De vuelta al bungalow compramos los ultimos vuelos, los que van de Lombok a Jakarta por unos 500.000 kopecs, el equivalente a 33 euros mas o menos y relativamente economico si tenemos en cuenta que el autobus de Gijon a Sevilla cuesta 55 euros (version barata). Con los vuelos en el buche fuimos a hacer algo de Snorkel delante del bar del alojamiento. Estrenando las chanclas que los chicos aprovecharon para comprar en la tienda del complejo de buceo 7seas, y cargando con pareo, gafas y aletas, nos metimos en el agua templada de Air a ver bancos de peces y buscar alguna tortuga, el highlight de la isla. Esta vez no tuvimos la misma suerte de ayer, cuando conseguimos ver un tortugon y lo seguimos un par de minutos hasta que se perdio en el azul mas alla de la caida del talud que rodea la isla.

Frescos y salados, soltamos la poca impedimenta que llevabamos en la habitacion y fuimos al bar a comer algo. Puede parecer que nos estamos dando muchos paseos, pero habitacion, bar, playa… dudo mucho que haya un radio de mas de 50 metros entre todos ellos. Todo bajo el sol y con el reflejo azul claro del agua tropical hacen que el sitio no diste mucho de la imagen que podemos tener de paraiso. Las imagenes, claro, vienen sin sensacion termica. El calor humedo constante hace que a ratos tengamos que suspirar. A cambio, tenemos un arbol de mangos dando sombra delante del porche del bungalow, ni tan mal.

Con la tripa llena, yo queria siesta. Fui minoria y fuimos a hacer snorkel a Hans Reef, un punto algo al norte de donde nos hospedamos. Cris y yo entramos al agua directamente. La llamada de las tortugas es poderosa, sin embargo, muy en nuestra linea, no tuvimos exito. En una hora o asi, Cris pidio recreo, a pesar de lo espectacular de la fauna marina con sus bancos de peces, algun pez globo, trompetas y bastantes banner fish entre otros tantos. Cuando Ruben llego, decidimos salir. No lo conseguimos, de camino a la orilla el rubio grito Tortuga!, Tortuga! y alli habia una enorme, arrancando piedras de coral con el pico a su aire. Paso bastante de nosotros y siguio merendando y pasando de coral en coral la siguiente hora o mas. De hecho quedo alli a lo suyo cuando nos fuimos por que el sol naranja se comenzaba a poner sobre las palmeras de la playa y la luz se empezaba a ser mas tenue. En el espacio en que estuvimos siguiendo a nuestra tortuga, aun nos cruzariamos con otra. No solo las vimos, absortos en sus movimento lentos y sacando las cabezas cada vez ella asomaba el pico para respirar. Es que pudimos incluso elegir tortuga. Estabamos tan cerca que cada vez que salia por aire escuchabamos su respiracion.

Con la sensacion de haber cumplido con las tortugas, volvimos a descansar y en mi caso a lavar algo de ropa en el baño, siempre habra clases y supongo que yo caigo en currante viajero. Ruben, que es el Gran Gatsby de los mochileros no se mojo las manos desde que nos juntamos a el… eso es estilo.

Despues solo nos quedo ducharnos y cenar frente a la playa mientras la luna naranja comenzaba a subir en el horizonte. Mencion especial para la brocheta de pollo de Cris, sin desmerecer mi Chicken Aatay o los noodles de Ruben -mie goreng-. La ultima cerveza en el porche, por mi parte meciendome en la hamaca de red que tenemos alli colgada, fue la antesala de la cama. Hoy quedamos bien satisfechos y negros como tizones. Tenemos todos el bañador marcado a fuego donde termina la espalda. La isla por la noche es un remanso de paz donde solo se escuchan los gekkos cantar. Los vehiculos de motor estan prohibidos y solo ocasionalmente de ven motos electricas desplazarse por el camino de tierra pisada en silencio.