Un paseo circular a Gili con el sol en la cabeza y la arena quemandonos los pies para abrir boca.


En nuestro segundo dia en Gili Air decidimos buscar alguna playa en el sur de la isla. En vez de salir hacia en norte, direccion Hans Reef, nos movimos en la otra direccion. La verdad es que no encontramos ninguna playa en la que quedar. Los complejos se hacian mas escasos y caros segun nos desplazabamos y comenzamos a ver algunos en construccion con aspecto de macrocomplejos, algo diferente a los negocios familiares que da la impresion de que pueblan la isla hacia el norte. A eso se unio que el agua no tenia mas de un palmo de profundidad durante la mayor parte del camino y como consecuencia de eso casi quemaba. Fuimos caminando buscando donde parar hasta que llegamos a un punto tan «al sur» que era el mismo donde ayer habiamos dejado de caminar cuando salimos hacia el norte sin alejarnos demasiado del Hans Reef.

Vamos, que fue un petardo de paseo. Acabamos en el Hans Reef despues de dar toda la vuelta a la isla… y sin pasta. Ruben se acerco a por su cartera al bungalow y nos dimos todo un atracon de bebidas frias en una de las casetas con cojines del bar. Es una de las ventajas de viajar a sitios asi, que cuando realmente se te apecece un pequeño lujo, puedes dartelo. El momento de smothies y cerveza a la sombra despues de la caminata, sin duda, fue memorable.

Despues buceariamos un buen par de horas en el arrecife, vimos bancos, tortugas y alguna serpiente marina. De hecho, esta vez ya no nos entretuvimos tanto con la tortuga, las tenemos algo vistas despues de ayer…

A la salida, Cris aprovecho para hacer su expolio de coral u conchas del fondo y chorizar una caracola del bar, la que estaba justo en el medio de todas las mesas en un centro que adornaba el sitio. LLegamos a el bungalow para ducharnos y salir a cenar antes de retirarnos, estabamos machacados.

No se muy bien por que he disfrutado mas de las cenas de Gili que las de otros sitios. Supongo que al haber variedad de sitios cerca y estar pegado al mar, es un ambiente mas distendido que un restaurante en una ciudad. La mayor parte de los dias hemos comido en tarimas sentados frente al mar y la comida es simple y esta muy bien. Los dos ultimos dias bajamos ademas con nuestras mejores galas. Ruben ya antes de la ultima noche se habia dejado ver con camisa. Por mi parte, yo lo acompañe en la velada final. El complemento ideal para unas chanclas.

El dia en Imagenes