Salimos de Carmona para Sevilla. Aparcamos en el hospital Macarena y nos encontramos con Jesús López de la que íbamos al centro.

Callejeamos desde la Puerta de la Macarena hasta Santa Catalina. Primera tanda de cervezas en el camino, en la siguiente plaza mas allá de Pumarejo.

Cancelada la de Santa Catalina. Llovió como si no hubiera un mañana. No debía de llover y granizar así en Sevilla desde hacia años. Una pena, por que era la primera salida después de rehabilitar la capilla. Al menos dio para comer al resguardo justo frente a la iglesia. Entramos con sol en el bar. Salimos después del apocalipsis.

Seguimos al centro. La siguiente también cancelada, vamos a la Alameda a por un café. Después nos acercamos a la carrera oficial y vemos la primera cofradía mientras nos anochece.

Aun vemos a los armados de la macarena a la puerta del orfanato, si es que es eso y otra cofradía mas antes de intentar ir a los coloniales mientras Jaime va a visitar a un amigo. Cenamos a la espalda de las setas. Los coloniales de San Pedro cerrado.

Vemos el silencio. Peñazo en calle estrecha. Evitamos la Plaza del Duque donde pasaran tres cofradías, esta hasta arriba.

Vemos la Macarena.

Vamos a ver a los gitanos, cerca de las cinco desistimos. Debe haber atasco de procesiones y no avanza. A nuestra espalda, un grupo de yonquis grita entre alcohol y porros hasta que se pelean entre ellos. Menos mal que al menos piran. Vaya turra.

Sin foto, terminamos viendo los gitanos, mismamente con una gitanada detras