Puerto Natales – Punta Arenas – Puerto Montt. Travelling in style. Jueves (Dia 10/19) ttccmm##

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10h
Anoche fue un poco cargante. Tres intentos de compra de vuelo por mi parte u uno o dos por Cris no tuvieron ningún exito. Fallo la tarjeta de Cris, con la mía me enviaron códigos de verificación al movil vía sms a los que por no tener mi compañía roaming en Chile no tuve acceso, el sistema de acceso alternativo de ING via web estaba en mantenimiento o dando error de acceso, cuelgues de pagina y todo ello amenizado con que a cada error o se espera o los tiquets quedan bloqueados durante un periodo en el que los precios suben si se reintenta la compra por haber menos disponibilidad.

Wild Hostel en Puerto Natales

 

Wild Hostel en Puerto Natales.

Al final tuvimos que rendirnos y esperar a que se hiciera de día. Aun así, hoy la historia ha sido la misma. Con el jet lag seguimos levantándonos temprano, así que a las siete estábamos operativos e intentando comprar los billetes de bus y de avión. Entre los dos no lo conseguimos. Los de avión solo los pillamos a ultima hora y los de bus ni eso. Mientras Cris hacia el ultimo intento a la desesperada de comprar el avión, sobre las nueve y cuarto de la mañana, el que tendría éxito, yo me di un paseo a devolver el coche de alquiler.

Esta es la tercera vez que escribo esto y empiezo a estar un poco cansado, la aplicación de wordpress me ha dado error con este dichoso post. El caso es que no teníamos billetes de avión hacia Puerto Montt ni de bus al aeropuerto de Punta Arenas cuando teníamos que devolver el coche en Puerto Natales. Lo que si sabíamos es que en el bus que debía llevarnos desde Puerto Natales hasta el aeropuerto de Punta Arenas solo quedaban tres plazas y las perspectivas de que continuaran libres mientras nosotros peleábamos con la web de la aerolínea eran mas bien bajas.

La otra opción era coger el bus de las 10 en vez del de las once de la mañana, para ese habia plazas de sobra, pero el problema de ese plan era que la devolución del coche era a las nueve y media lo que nos dejaba poco margen para los 17 minutos que duraba el camino hasta la estación de autobuses. Decidimos tantear al chaval del alquiler de coches y le preguntamos si habría posibilidad de entregarlo antes. Accedió a entrar a trabajar un rato antes y dejarnos devolver el coche a las 9:10h. Dicho y hecho, allí estábamos devolviendo el coche sin problemas con el añadido para la agencia de unos litros de combustible y un contenedor de bidón extra cortesía de la casa. El que compramos por si acaso para que no nos afectara la huelga de transporte que al final se cancelo a las 16h de haber sido convocada. No se si eso es buen o mala suerte…

El coche nos ha acompañado fielmente durante los días de visita al parque. A través de carreteras con baches en los que podría sobrevivir una ballena azul (pequeña) cuando se encharcan, pistas de tierra y de piedra pisada y todo lo que haya en medio de estas variedades rodoviarias. Lo dejamos con una capa de varios dedos de polvo. Al final el chaval del concesionario fue fiel a su palabra y nos lo dejo en 45000 copecs al día. Por «puerco» que dijo al dárnoslo. No podemos decir que lo entregáramos mejor que lo recogimos.

Con el coche devuelto y los billetes de avión comprados a 260 euros los dos en vez de los 155 iniciales, solo nos quedaba intentar salir a comprar los de bus. Eso no iba a pasar, los tendríamos que pillar en la estación porque todo estaba resuelto -mas o menos- y las maletas hechas a las diez menos veinte y el bus salia a las 10 en punto. Si una de las hosteleras no nos hubiese llamado un taxi, otra cosa que habría salido mal por ir tarde y a la carrera. Volvimos a librar, pero por poco.

La gracia nos costo que los billetes de avión casi se triplicaran desde la primera vez que los vimos. Algún día aprenderemos. Quedémonos con que volvimos a desayunar en el Wild Hostel y eso es algo bueno.

Patagonia, plenty of it.

 

Nos toco un chofer bastante hipster.

Decidiendo por adelantado:

12:24
Ahora nos dirigimos hacia el aeropuerto de Punta Arenas en Bus. Volamos a las 16h para puerto Montt. Este viaje esta siendo algo accidentado. Parece que Cris estuvo buscando esta mañana información sobre un mercado típico que es uno de los Highlights de Chiloe y aparece en las noticias por que ardió ayer. Eso hace que:

Ardiese el mercado de Chiloe

El día que fuimos a Calafate por primera vez llevaban desde las cinco de la madrugada, en la única gasolinera del camino, sin electricidad. No pudimos repostar para llegar al destino.

Ademas había nevado nos dijeron en la gasolinera. El acceso a calafate quedo bloqueado, algo muy extraño en esta época.

A la vuelta del fracaso de viaje, huelga de transportistas de combustible. No había gasolina para el coche alquilado.

Imposible comprar vuelos para salir de Punta Arenas problemas variados.

Casi no pillamos coche, visitamos varios concesionarios y era temporada baja . Bastantes cerrados.

Vinimos a… Que mas da, muchos imprevistos.

Ahora estoy actualizando todo el diario en el bus y poniendo algo de orden. Estos huecos están siendo bastante útiles, al final, estos son los momentos en los que se puede escribir algo. El resto del tiempo estamos ocupados haciendo algo o son los momentos en los que el cansancio intenta meter codo para hacerle hueco al sueño al final del dia. Son momentos que tambien estan abiertos a la reflexión, podría hacerla sobre nuestro sistema de planificación, pero me urge mas saber como es posible que cada poco nos crucemos con un conejo atropellado en carreteras donde prácticamente no te cruzas con ningún otro coche en decenas de kilómetros. Hay una desproporcion enorme. Cada coche que vemos tiene que haber atropellado por lo menos a dos conejos para que me salgan las cuentas.

 

El aeropuerto de Punta Arenas

 

1

1500
‎Mas tiempo aprovechado en el aeropuerto, gorroneando la wifi con las claves que nos dieron en la cafetería durante el viaje de ida. Aprovechando para hacer el check-in de los billetes que compramos esta mañana y planificar los días que tenemos por delante.

1930
Hemos aterrizado en Puerto Montt justos para salir corriendo a la parada de autobuses de la ciudad. Llegamos al aeropuerto, cogimos las maletas y en información nos indicaron como llegar a la estación principal de Puerto Montt desde allí. De hecho nos señalaron con el dedo el bus que estaba fuera, al otro lado de la parede de cristal del edificio, esperando delante de una caseta donde se vendían los tiques. Como no podía ser de otra forma, el autobusero nos informo cuando le preguntamos a las 19:03 de que el bus salia a las 19:10 y que para cogerlo, teníamos que adquirir billete… Y hacer cola.

El Aeropuerto de Puerto Montt

 

Comprando billetes para salir del aeropuerto. No parece que Cris desentone.

Dios aprieta pero no ahoga, así que para que no nos fuésemos sin haber sido apretados un poco, puso delante de nosotros una familia completa -o quizás dos viajando juntas, no sabría decir-. Lo cierto es que era un grupo caótico y revuelto con sus niños, su marido empujando un trolley y sus madres buscando en el monedero mientras la taquillera hacia los billetes. Hacia, por que no se concibe que un billete de autobús no este sellado al menos dos veces y no lleve tu nombre manuscrito, dios nos libre, ni que estuviésemos en la jungla. Así nos entretuvimos un rato viendo el espectáculo hasta que llego nuestro turno y ya estábamos casi ahogados. Tiramos de saber hacer, cogí las maletas para irlas entregando y que las metieran en el bus mientras Cris compraba los billetes, un sistema para demorar un minuto y que no se te escurra el autobusero de entre los dedos. No hizo falta, la tropa de los tiques hizo lo propio con sus maletas y Cris  termino en la taquilla antes de que despejaran el maletero del bus y dejaran respirar al mozo de las maletas. Así, nos sentamos en el bus y recogimos el fruto de otro éxito de planificación, un suspiro de alivio según te sientas. Aun hay mas.

La primera impresión de Puerto Montt y la región ha sido la de estar en un sitio aislado. Por lo… rural de muchos de los pasajeros del avión, esos pellejos curtidos, acentos cerrados y algún que otro ronquido de gente ancha de espaldas con gorra calada y barbilla pegada al pecho sin solución de continuidad. En el aeropuerto a eso se unió la sofisticación de los turistas con indumentaria de montaña y caras quemadas del sol. Un sitio peculiar con gente diferente.

La impresión cambio al llegar a la ciudad y sobre todo en la estación de buses. Siempre sitios de aspecto «dodgy» esta no ha decepcionado. En cualquier caso nos ha chocado por ser la primera vez que vemos esta faceta de la realidad chilena.

Estacion de buses de Puerto Montt

 

Habia bastante gente pidiendo, algún borracho aparente y personas con aspecto de matarse a trabajar y no llegar con soltura a ninguna parte. Muchos con ese aire de desnutrición de quien come a diario sin saber muy bien que y mas perros en mal estado de lo que deberíamos haber  visto en una espera de la duración de la nuestras. Ha sido, desde que estamos en Chile, la primera vez que nos hemos quitado las mochilas sin bajar la guardia ni descuidar todos los accesos a ellas por los que pudieran «volar sin permiso».

Mas allá de lo anecdótico, lo accidental, hay que continuar con lo que es la esencia del viaje. En nuestro caso, el no aflojar el ritmo.

El bus del aeropuerto llego a la estación de destino a las 19:40. Otra vez fuimos corriendo a información. Nuestro objetivo final era Castro, la mayor ciudad de la isla de Chiloe y el tiempo corria. En la ventanilla general tuvieron a bien informarnos de que no nos podían facilitar los horarios de salida de los buses. Nos dieron los nombres de cuatro compañías para que hiciésemos gincana por la estación y viésemos horarios y disponibilidad. Resulto que la única que bajaba a Castro a la hora en la que nos movíamos era Buses del Sur, sin wifi -bendito wifi- y con dos salidas a las 20:15 y 20:45.

A todo esto serian a las 20h. Estábamos con 15min para ver si conseguíamos hostel que nos recibiese a las 23:45 o las 0015, esto es, para los mas nuevos:

  •  Busca hostel online. Sin problema si consiguiésemos conectarnos a internet. Preferiblente en la estación y en menos de…bueno, inmediatamente. Hay mil sitios en hostelworld y booking deseando que te quedes en ellos, con el check-in a esas horas puede ser mas difícil, pero… Viva el vino!
  • Llama para confirmar que nos reciban, mejor llegar a un sitio donde no este la puerta cerrada y quien corresponda en la cama desde las nueve. Telefono? Nop, Skype? Puede intentarse.
  • ‎Corre a comprar el billete, si quedan plazas a veinte minutos de la salida del bus no deberíamos tener problemas (hey ho!).
  • En el tiempo sobrante pasea relajadamente al anden para coger tu bus

A trancas y barrancas conseguimos hostel en Ancud, a medio camino de Castro que ya se nos iba de horas para llegar a ningún alojamiento y donde el bus parara a las once -el de las 20:45, el otro ni que decir tiene lo perdimos-. Todo esto lo apañamos desde la wifi de la cafeteria de la estacion por el modico precio de dos cafes y un sandwiche de jamon y queso, lo que se llama aqui un Barros Luco.

Skype ni de coña por cortesía, como no, de el servicio de ING cuando no se dispone de movil al que lleguen los mensajes de confirmacion cada vez que intentas usar una tarjeta. El sistema del banco se esta probando entre nulo y nocivo. Acabo llamando Cris desde su móvil y nos informaron de que no aceptaban backpackers a esa hora… Pero que nos esperarian, menos mal.

Pillamos a la carrera los dos ultimos billetes de asientos juntos que quedaban (junto al baño) y corrimos al anden a no perder un bus que acabo llegando con 15min de retraso para nuestro dolor e incomodidad de la hospitalera. Como la seda. Todo el día como la puta seda. Y así desde las siete de la mañana.

Al menos en los tiempos muertos, entre carreras, he avanzado bastante en la organización de la bitácora. Dicen en los libros, los que han estado en una guerra, que la vida del soldado son momentos de tedio entre estallidos de miedo y adrenalina. Pues eso, vaya guerra que nos esta dando el día de hoy. Menos mal que al final llegaremos a buen puerto, mientras escribo esto el bus se acerca, montado en un ferry al puerto de Chiloe. Esperemos que los dioses de los turistas descabalados nos sean propicios y que la ultima carrera, al hostel al que llegamos tarde, sea tan productiva como las anteriores.

En uno de esos momentos de tedio, que no merece ese nombre, he visto una cosa que me ha impresionado, literalmente me ha dejado una impronta. Desde el avión, a traves del hueco de la ventanilla  y por encima del hombro de la señora que estaba en el asiento con mejores vistas, ha aparecido de forma lenta pero apabullante el campo de hielo sur con sus numerosos brazos  que forman glaciares en las puntas de sus dedos. Una extension descomunal, un autentico mar de nieve y hielo que poco a poco se va abriendo camino hacia el otro mar, el de agua salada. La impresion era la de una cordillera en la que las de nubes solo permiten que se vean los picos mas altos, lo impactante era saber que esos picos, con toda su altura, eran la unica forma de respirar de un rango montañoso que yace bajo una capa de hielo de miles de metros.

2330
Sera posible. El bus paraba justo delante del hostel. El autobusero nos ha avisado para bajar a la entrada del pueblo en vez de en la terminal. Conclusión, 2km a las 11 de la noche en una ciudad desconocida, de cabañas y sin luz publica.

Nos ha traído un señor en un coche que recordaba a los taxis de Rumanía. Creía que nos daba una vuelta lenta para justificar el precio -que ha sido razonable a 2000 copecs, esta mañana fueron 1500 a la estación por algo parecido- pero no, es que el coche no lo daba. Metimos las maletas en el porta bultos con su protector pertinente de cartón con las manchas de aceite reglamentarias y cuando cerré la puerta del habitáculo una vez dentro me lleve el cobertor del hueco del tirador de la puerta. Anecdotico? Jajaja. Me gustaría reírme, pero despues de lo que vi en la estación dejó de hacerme gracia que un señor mayor cortes y educado que cobra un precio honesto este a las once de la noche en una parada enmedio de la nada esperando para llevar gente a un hostel en su coche destartalado. Ojala el mundo fuera un escenario, por desgracia hay vidas reales, detrás de cada extra del camino, sobre las que reflexionar.

Con respecto al hostel… Toco sótano, la única doble que tenían. Por lo demás solo podemos agradecer que nos hayan esperado hasta esta hora, dado cama, wifi y que no parezca que haya muchos bichos en la habitación. Habrá que explorarlo mañana, pero es bastante pintoresco y a las doce siguen escuchándose a lo lejos voces desde las áreas comunes. Buena señal, pero vamos a dar el dia por concluido.

 

13 Lunas Hostel en Ancud

2018-12-01T18:45:31+00:00octubre 25th, 2018|Chile 2018-10|

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