Salimos hoy por la tarde para EEUU, iremos en coche a Santander y desde alli en avion a Londres donde por la combinacion de aviones tenemos todas las papeletas para quedar tirados durante la noche.

Mientras cogemos el coche y no, el dia a dia sigue su curso, aprovechamos para sacarnos los carnets internacionales, que siempre viene bien si tus vacaciones consisten en pasear por el extranjero en un vehiculo de gran tonelaje (apurando, como siempre), resolvimos algo mas de burocracia con la administracion (varias visitas durante la mañana, esto nunca es llegar y pegar), resolvimos detalles del banco -para pagar fuera y tal-, pase por la oficina de la compañia de cable, nos sacamos el seguro de viaje (siempre apurando) y ya que estabamos en racha, rellene la mochila con el equipaje que iba a necesitar estas semanas.

Salimos para Santander, con chofer, a las cinco y media, ya cansados antes de arrancar.

De Santander a Stansted y hay dimos por concluido el primer día de viaje. Sin saber cuando volveríamos a dormir, pero con toda la ilusión del mundo por intentarlo. Lo importante es participar.

Todos los sitios, cuando nos son familiares, tienen su alma, algo que hace cuando la conoces que sientas que has llegado. Para mi, Stansted es siempre una sensación de fresco. Varios grados por debajo de la temperatura en el avión y algo de humedad que se deja notar cuando vas bajando por la escalera del avión, también la oscuridad. Pocas veces llegue de día a ese aeropuerto. Todo eso hace que la experiencia sea muy familiar. El próximo avión sera de ida a L.A. Este, como siempre que vamos a Inglaterra, es mas “de vuelta”.