Petrohue y Bus a Santiago. Martes (Dia 15/19). TcCcMm##

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Petrohue y Bus a Santiago. Martes (Dia 15/19). TcCcMm##

La decisión del cambio de hotel fue un acierto. Chile es caro y ya puestos, cinco euros mas bien pueden valer la pena, al menos en este viaje. El Mero Gaucho, donde hemos terminado en puerto Varas ha superado nuestras expectativas. Hemos dormido increíblemente bien y cómodos en un sitio confortable y acogedor. El personal, en linea con en resto del sitio, en ningún momento se quedo corto de espectacular y siempre tuvieron una sonrisa en la cara. Se puede pedir poco mas de un alojamiento.

Sobre las nueve estaríamos abajo para desayunar. El hotel esta en una casa del 36 rehabilitada con mucho gusto. Los dos lujos de la sociedad actual, al menos en lo que se refiere a una casa, se dan en abundancia: Luz y espacio. Junto a la localización hacen que el sitio sea privilegiado. El ultimo de los lujos, el aislamiento (térmico y sonoro) tampoco escasea y pudimos desayunar en manga corta en una sala que transpira amplitud e inundada de luz a pesar de que el día no haya amanecido con mas luz que ayer.

En el comedor coincidimos con una pareja, creo que de alemanes por lo que hablaban, con un crío de unos seis meses. El había salido a correr por la.mañana y ella quedo dando el desayuno al crío. Parece que viajan en un plan parecido al nuestro, quizás con alguna maleta de mas y un carrito. Cris estuvo jugando un rato con el crió, incluso lo cogió a regazo. Creo que no sabe que esos bichos transmiten enfermedades.

Pagamos en recepción la noche que nos hemos quedado en el Mero Gaucho antes de desayunar, aunque en la linea de trato agradable que los ha caracterizado desde que llegaron nos ofrecieron desayunar primero y resolver la factura mas tarde. Por nuestra parte preferimos liquidar la cuenta de inmediato y lo hicimos en euros.

Ya nos paso en el Wild Hostel, en la Patagonia que nos ofrecieron pagar en divisa extranjera. Al hacerlo así estamos eximidos de pagar el 19% de iba que habría que abonar de otra forma. No se muy bien en que se basan pero tampoco me parece que haya que quejarse.

La presentación del desayuno, con todo desde que llegamos ha sido simple, cuidada atenta y abundante. No creo que pudiésemos encontrar queja de este hostel. Fue un acierto elegirlo y trasladarnos dejando atrás el Melmac. Ahí volvimos a recordad durante el.desayuno que incluso en los sitios mas rancios, el ambiente puede contar por casi todo. Melmac se redimió con la conversación del desayuno con los otros los huéspedes, -creo que por el lo demás debía estar vació-. Aun así no puedo dejar de pensar que fue un acierto trasladarnos. También nos enseño que hay que mirar bien las revisiones y que las guías pueden no siempre acertar, aunque por lo general.lo hagan. En retrospectiva, el Melmac fue una experiencia denla que aprendimos y que nos brindo oportunidad de mantener una conversación gratificante y comenzar un día con buen pie. También nos dio oportunidad de no hacerlo, pero nos quedamos con la que quisimos, aprovechamos y lo dejamos atrás, y estamos.contentos de ello.

Continuamos para cumplir el objetivo del día, la visita a los saltos de Petrohué y a ensenada. Tras dejar las maletas en la recepción del hostel y vaciar la habitación, nos dirigimos hacia la parada de buses azules. Es tan fácil viajar cuando los conductores de bus te entienden…

Los minibuses azules que conocimos en Chiloe también existen aquí, y la frecuencia con la que salen no tiene nada que envidiar a la que tanto nos sorprendió en Chiloe. Cogimos un sin problemas hasta los saltos de Petrohué.

El sitio es entretenido de ver. Un río que comunica el.lago de todos los.santos con el Llanquihue a cuya orilla nos hemos estado quedando en Puerto Varas. En los saltos de Petrohué el río esta sembrado de rocas que provocan cascadas y rápidos, no tan llamativas por su altura como por su numero y el caudal de agua que pasa por ellas. Una visita que vale la pena aunque no es una de las siete maravillas del mundo y sin duda esta mas que bien amortizado por el sistema nacional de parques. Los saltos son visitables, como cualquier otro sitio en Chile según parece, con pago previo de entrada. Vale la pena… relativamente. Supongo que es lo que tiene que los saltos estén en una zona turística y que tengan fácil acceso en bus. Se monetizo con una simplicidad pasmosa. Bienvenido al sistema de parques nacionales de Chile.

Saltos del Petrohue
Saltos del Petrohue
Saltos del Petrohue

Por lo demás , después de hacer las tres rutas cortas de los saltos, nos acercamos a pasar frió a Petrohué en otro bus azul. Apenas estuvimos los diez minutos que tardo el coche en salir de nuevo. Petrohué son un par de casas entre cabañas que albergan negocios, algún hotel y algún restaurante. Al menos eso fue lo que nosotros percibimos. Una vuelta de cien metros por la orilla nos basto. Volvimos a Puerto Varas sin pasar por Ensenada, otra población aparentemente similar aunque algo mas bulliciosa.

Probablemente lo mas provechoso de esa parte del día fueron los 10 minutos que pasamos hablando con una chavala de Barcelona que estaba pasando 4 meses por Chile. Venia del norte y llevaba ya dos meses. No es que me parezca el mejor de los ritmos de viaje no lo mas provechoso para hacer en cuatro meses, pero a ella le estaba cundiendo y aun consideraba que le faltaba tiempo. Por supuesto, como siempre que se viaja. Dicho esto, ella era feliz. Como dice el refrán, a quien Dios se la de, que San Pedro se la bendiga.

Camino de Petrohue

Llegamos a Puerto Varas para dar una vuelta por la costanera y comer en uno de los lugares que recomendaba la guía, el Dane’s café. Cris tomo una empanada vegetal y yo un Barros Lucas creo que se llamaba. Un filete con queso en pan de buen tamaño. Raciones generosas aun precio a juego. Nada destacable, nada que estuviese fuera de lugar, un sitio común que aportaba poco. En puerto varas, es el tipo de sitios que que la Lonely Planet nos ha indicado en cada consulta. Sin tesoros ocultos por lo pintoresco o cualquier otro aspecto. Sitios vulgarmente habituales y que no destaca  por nada en particular. Como decía Faus, comer bien no es complicado, es difícil hacerlo a buen precio. Como todo, de los sitios destacables de Puerto Varas, la guía no nos ha acercado a ninguno.

Otra vuelta por la costanera aprovechando que los volcanes se despejaron casi del todo, sus fotos y un café en el Mawen una cafetería de un ambiente extraño, entre moderno y pijo tirando mas a pijo local, antes de dar los últimos pasos en la ciudad.

Lago Llanquihue con los volcanes al fondo

Recoger la ropa en la lavandería, recoger las mochilas del Mero Gaucho y caminar cargados hacia la parada del bus. Cris quejándose del peso de los botes de salsas que compramos ayer para entregar como detalles de viaje y dudando de que el sitio al que yo guiaba fuese el correcto.

En medio, hemos parado en una especie de tienda trastero cambalache donde he conseguido reemplazo para la pila de la hora de la canon 5D que se me había agotado. A cambio, la señora que me atendió, una mezcla entre relojera y dependienta de un chino me ha pegado el rejón del siglo por la batería. Cuatro mil copecs que son 5 euros. No pude dejar de buscar en cuanto llegue al hotel, por Amazon los precios oscilaban entre 3€ por dos unidades y 6€. Quedémonos con la parte de arriba del espectro y durmamos tranquilos. Por la sonrisa de la señora cuando pague, ella dormirá muy contenta.

Ultimo dia a ultima hora… por fin un claro en el cielo

Después cogimos.las.mochilas y fuimos a la estación de buses donde me equivoque con un billete y le di una luca -1000 copecs-de mas a un tendero que me la devolvió, la gente no paro de.preguntar por billetes agorados y se despejo al fin la cima de los volcanes.

Desde el bus nocturno camino de Santiago

El dia en imagenes

2018-12-01T18:45:31+00:00octubre 30th, 2018|Chile 2018-10|

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