Corrigiendo en Puerto Varas y Frutillar. Lunes (Dia 14/19).TTccmm##

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Corrigiendo en Puerto Varas y Frutillar. Lunes (Dia 14/19).TTccmm##

Lunes 29/11/2018

Una noche de descanso y el sol entrando por la ventana cambia la perspectiva de todo. El sitio sigue sin ser para tirar cohetes, pero no parecía por la mañana el antro infernal en el que nos acostamos. Incluso comencé a plantarme si no nos habríamos pasado la noche anterior.

Lo primero que hice fue salir a buscar mi cazadora, no aparecía en la habitación y podía estar fuera. En efecto, quedó sobre el respaldo de un sofá… libré de una buena, tenia bastantes euros y la cartera con toda la documentación en ella. Allí estaba la pobre, abandonada en el hall. Ademas había una chica en la recepción, parecía agradable y poco amenazadora cuando intercambiamos los buenos días. La mesa de los desayunos estaba preparada y la chimenea de pellets tenia llama y caldeaba toda la sala. Empezaba todo bien y definitivamente podría haber sido que lo de anoche solo fuera el resultado de un mal aterrizaje. Volví con el cortavientos y nos preparamos para salir de la habitación y arrancar el día, la verdad es que a pesar de las buenas vibraciones de la mañana no tuve el valor de ducharme sin chanclas. Puede que anoche se nos fuera la mano, pero escapar de allí tampoco parecía un mal plan.

Nuestra habitacion en el Melmac. Ñaaaaaaahhhh.

Otro aspecto positivo del día fue la pareja -padre e hija- de estadounidenses con la que compartimos desayuno. Una conversación sobre nuestros viajes increíblemente agradable. Ellos venían de Perú y estaban recorriendo Chile poco a poco y cuidando el presupuesto, esta era la primera vez que habían alquilado coche y querían visitar Chiloe con el . Supongo que es lo que hace la gente normal cuando viaja mas de cuatro semanas, cuidar el presupuesto. Nosotros por nuestra parte, solo con dos semanas disponibles no estamos mirando tanto por la economía como otras veces. Esto debe ser como comprar un piso. Se establecen prioridades y objetivos y todo el mundo después apura a tope el presupuesto para llegar a su tope – en este caso el máximo de de lo que sea que le pidan al viaje-. Una estrella mas en el hotel, una semana mas de viaje o lo que se el pueda pasar por la cabeza a cada hijo de vecino. Para eso hay que hacer que el puzzle del presupuesto encaje al final.

Después del desayuno fuimos a hablar con la recepcionista. La Cara de Cris era un poema y no se arranco inmediatamente a plantearle que queríamos marcharnos esa noche a pesar de tener reserva para tres días. El objetivo era cancelar sin mayor repercusión.

Le explique a la recepcionista que teníamos reserva para tres días pero que el tiempo no parecía acompañar y queríamos marchar hoy para aprovechar en otra parte de Chile. No puso ningún problema y salimos del hostel con las maletas y el resto de la.estancia cancelada, lo normal.

Cris me dijo después que menos mal que hable yo. Ella iba a decirles que el sitio era poco menos que un engaño con respecto a lo que ofrecían online y que no creíamos que estuviese a la altura. Básicamente que nos íbamos por que no era aceptable lo que habíamos encontrado y queríamos que no nos penalizaran las demás noches de reserva por la cancelación que para eso era a causa de las malas condiciones del sitio. No se como lo habría hecho sin herir ningún sentimiento ni como habría reaccionado la recepcionista, pero estoy de acuerdo con Cris, menos mal que hable yo.

Fuimos al hotel que habíamos reservado la noche anterior en caliente. El Mero Gaucho nos ha sorprendido: Limpio, amplio, nuevo y acogedor. Nos recibió una recepcionista llamada Nieves que nos ayudo en todo lo que pudimos necesitar y tomo notas mentales de todo lo que le dijimos en nuestra conversación para buscar mas datos online por iniciativa propia. Nos escribió una lista de diez o doce cosas que hacer en Santiago cuando marchásemos, nos dejo un libro suyo sobre curiosidades de la capital, nos animo a tomar un café mientras esperábamos a que limpiaran el pasillo de nuestra habitación o a subir ya si era lo que nos apetecía… Todo esto con una gran sonrisa y una conversación amena y agradable. Chapeau, vaya cambio. La recepción espectacular y la habitación a juego. Simple, moderna y con un gusto exquisito. Sin palabras.

Tras soltar el equipo y descasar un rato salimos a la agencia de turismo y nos indicaron algunas cosas que hacer, con una gran sonrisa nos dieron unos mapas y… ancha es Castilla.

Entiendo que el abordaje que estamos haciendo con todas las personas con las que nos vamos cruzando hace que haya reciprocidad. Nuestra actitud es positiva y la de la mayoría de la gente hacia nosotros también. No se quien comienza, si los chilenos con su actitud o nosotros. Pero el resultado esta siendo genial. Bien por Chile o por nosotros. Da igual.

Frente a la oficina de turismo había una parada de buses azules, el de Frutillar, el sitio que decidimos visitar recogía gente allí, así que cruzamos la carretera y esperamos unos minutos a que llegara el transporte.

Frutillar es un pueblo con ascendencia alemana. El gobierno chileno decidió que las tierras de la región necesitaban ser pobladas y explotadas para asentar el dominio del gobierno e invitaron colonos alemanes. Unas 150 familias se instalaron en la maleza alrededor del lago Llanquihue y comenzaron a explotar las extensiones de tierra que les habían dado. Parece ser que con bastante éxito, tierra fértil en gran cantidad… agricultores de los que en un par de generaciones ya bajan poco del caballo, según me pareció.

Llegamos en poco mas de media hora al pueblo, allí dimos una vuelta tranquila sin un destino fijo. Comenzamos comenzamos por el pier , con un sol agradable para un día de paseo, de allí fuimos al museo de la colonización ya con lluvia. Al entrar  nos ofrecieron visita guiada sin cargo y la aceptamos. La pobre guía se mojo tanto como nosotros, y no fue poco. Cris llevaba el poncho que pillamos para subir a las Torres del Paine y acabo algo mas seca que el resto del equipo. Nos fue explicando en replicas de las instalaciones de una de las casas de una familia alemana como había sido la colonización de Frutillar. Parece que la zona estaba un poco deshabitada y salvaje y hubo una iniciativa para traer colonos alemanes y que reclamaran las tierra para ellos y para Chile. No les fue muy mal y una primera oleada de 150 familias respondió a la llamada. Se les asignaron grandes extensiones de tierra y prosperaron allí. El mueso explicaba como habían vivido los colonos. Una visita interesante por la guía que nos acompaño, que fue la que convirtió la experiencia en algo mas que un paseo viendo cachivaches viejos en reconstrucciones de edificios de época.

Pasamos después por el Teatro del Lago de Frutillar, un edificio reciente con una parte construida sobre el agua del Llanquiue y que amen de costar un dineral, puso al pueblo en la escena cultural chilena. De ahí pasamos a uno de los highlights del día. Un crucher (si se llama así el dulce tipico) y un apple strudel que difícilmente nos abríamos acabado si no llevásemos desde el desayuno sin nada y fuesen casi las cinco de la tarde. Los devoramos como si no fuesen mas de medio kilo (bastante mas) de azúcar con mantequilla y harina. Espectaculares. No estaba siendo un mal día, no.

Con la tripa llena compramos lo que van a ser los recuerdos del viaje para quien corresponda. Botes fe salsas típicas. Merkel, mostaza y miel y ají chileno, con eso vamos listos. Nos metimos en un bus azul y de vuelta al hotel. Bien por el Mero Gaucho.

Al llegar pasamos por el super. No solo de souvenirs vive el hombre, así que nuestra ración de merkel y aji la pillamos a una fracción (pequeña) del precio de las que habíamos adquirido las de souvenir a cambio de una presentación menos sofisticada y mas funcional… La de supermercado en vez de la de tienda de delicatessen. Con todo resuelto salimos a mojarnos un poco( yo sin poncho llegue al hotel empapado) e intentar comprar sin éxito una pila de recambio para la canon 5D que pierde desde hace días la fecha y la hora cada vez que se apaga. Compramos pila y un juego de destornilladores para cambiarla. Pena que me equivocase de pila. Habría estado bien dejarlo resuelto.

Es curioso como a pesar de la lluvia no se dejo ver ni un solo paraguas en Puerto Varas. Se ve que aquí lo normal es mojarse y cambiarse, como le contó a Pablo un amigo durante su estancia en Chile. No tiene otra explicación.

Después de hacer lo propio, esto es mojarnos y cambiarnos, nos acercamos a la lavandería, el los bajos del centro comercial de Puerto Varas donde nos han cobrado 2kg de ropa para limpiar en vez de los 2.7 que llevábamos y hemos ido a cenar.

El sitio, recomendado en el hotel, La Cocina Tropera… otra vez espectacular. Un almacén del muelle, sobre el agua, reformado con una cantidad de metal cristal y ladrillo considerables y un ambiente cálido y acogedor a precios mas que asequibles. Molaba mucho.

Salimos de allí con dos piscos peruanos de aperitivo, que son copa mas que aperitivos, una pinta, pizza para mi y pasta rellena para Cris y aperitivo tartar de salmón para acompañar a los piscos. Para salir rodando. Excelente todo. Solo la perdida de control de los mojitos es mencionable, la camarera nos recomendó -cuando le preguntamos- el pisco sauer peruano sobre el chileno y le prestamos atención. En retrospectiva los dos pensamos lo mismo, no teníamos ya las cartas y no sabíamos por cuanto nos iba a salir la broma. No fue nada, precio acorde con lo que nos sirvieron, no excesivo para nada. Pero nuestra experiencia y el sistema de alarma de viaje se activaron inmediatamente tal y como pedimos el poisco sauer. Queda como anécdota y prueba de que las alarmas funcionan mas o menos bien, pero no tenían que haber saltado después del error potencial, si no antes para que no nos arrastrasen a un terreno desconocido y potencialmente peligroso. No fue el caso, pero pudo serlo y podría serlo en el futuro. Preguntar precios antes de pedir, a la mallorquina. Nadie nos obliga a caminar hacia un precipicio percibido. Lo dicho, no fue el caso, cenamos como diría Rubén “como un cura”.

Eligiendo algo en La Mesa Tropera

El dia en imagenes

Saliendo del Melmac. Las expectativas chocaron con la realidad y tras una noche marchamos de alli.
2018-12-01T18:45:31+00:00octubre 29th, 2018|Chile 2018-10|

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