Lola Barros. 2002.

Despues de una temporada larga, llego Lola Barros a mi vida.

Despues de una temporada larga, llego Lola Barros a mi vida.

Como tantas veces, un escuchimizado como yo causo una impresion inesperada. En las relaciones romanticas hay muchas veces uno de los implicados que no sabe nada. En este caso yo. Ya llevaba bicheando detras de mis amigos y maquinando con sus amigas. Yo le gustaba.

No recuerdo nuestro primer beso, ni nuestro primer momento. Tampoco nos acostamos, o al menos, no hicimos nada cuando nos acostamos juntos. Lola no habia estado nunca con un chico y a mi me puso un freno. Quizas no, yo era lo sufucientemente cagon como para estar mas que satisfecho sin entrar a matar. 

Asi nos pasaron las semasa, quizas un par de meses. Ahora me da que ella tenia mas expectativas sobre la relacion que yo. Lo mio fue un tanteo, y en un par de meses de pareja llegue a la conclusion que lo que queria era estar con mis amigos, salir y divertirme. Obviamente terminamos, creo que razonablemente bien. Por supuesto, yo queria terminar y cualquier fin habria sido “razonablemente bien”. Ella no acabo tan contenta.

Al poco comenzo a salir con Rufo, mi compi de piso. No se si se acostarian, pero tengo entendido que si y bastante rapido. Igual culpaba a eso de nuestra ruptura (frio, frio) y quiso curarse en salud. No se, no me afecto demasiado entonces, solo algo de pena y culpa. Pero habia poco que pudiera hacer, seguir solo habria empeorado la separacion. Vivia demasiado bien para cambiar. La vida es larga y esos dias de vino y rosas se llenaron de experiencias. Ni ahora en retorospectiva, ni entonces, me planteo algo diferente de lo que hice.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *