Salida de Las Vegas.
Desayunamos en el parking lot donde hemos pasado la noche frente al Mandalay Bay. Al sol de la mañana, mientras los aviones del aeropuerto que queda detrás despegan y aterrizan a un ritmo mas pausado que anoche cuando en cualquier momento en que se levantase la cabeza se veían varios aviones y helicópteros en el cielo -mínimo tres-.

No demoramos demasiado y nos hemos puesto en marcha en cuanto terminamos de desayunar. Cris Llorens ha sido la conductora para salir de la ciudad, que a esta hora parece mas apaciguada. Sigue habiendo trafico y la cola que parece eterna continua frente al cartel de “Welcome to Las Vegas” a la entrada de la ciudad, parece la misma que ayer.

Como no podía ser de otra forma, nos hemos saltado uno de los desvíos que teníamos que coger y acabamos dando un rodeo antes de encontrar el camino. Ventajas y desventajas del GPS, a veces aclara, a veces hace que dejemos de mirar los cartelones de la carretera y las bifurcaciones no se lean tan fácilmente como seria necesario.

12:00 En Camino
Carretera y manta. Volvemos a California y el paisaje se va pareciendo poco a poco a Andalucía.

17:00 Sequoia National Park.
El Sequoia y King’s Canyon National Park esta compuesto de dos parques que comparten administración y gestión, pero no centros de visitantes.

Llegamos al centro de visitantes del Sequoia sin muchos problemas, pero una ranger bastante aséptica nos ha informado de que no es posible seguir con nuestro vehículo por su tamaño, 31 feet son demasiados feets para seguir al norte y entrar al parque por su puesto. Volvemos en dirección al centro de visitantes del King’s Canyon National Park dando un rodeo al sur y al oeste para después regresar al norte y al este. La carretera que une los dos parques por el camino corto para ir de forma directa al centro de visitantes del King’s Canyon habría sido inviable.

Hemos tenido un momento critico antes de llegar al parque, al ver un camping Cris ha querido parar a peguntar. Por mi parte no le veía sentido a parar si ya habíamos decidido que lo mejor era ir al King’s para probar suerte en los campsites. A partir de ahí hemos desarrollado un amago de discusión. Se ha resuelto con un cambio de conductores, demasiadas horas al volante han tenido que ver con que la situación se escalara rápidamente.

La subida al parque después de ese camping ha sido espectacular. Una pena que a veces no se pueda acertar con la forma de disfrutar de los paisajes. Si vas en el cuerpo de la caravana es difícil ver algo, si conduces, donde el paisaje es espectacular es donde menos puede apartarse la vista de la carretera.

Hemos llegado al campsite con el anochecer. No fue dificil encontrar sitio, habia bastantes vacios. Este parque debe estar algo mas a desmano o no tiene la misma prensa que otros. Hemos acampado entre arboles descomunales que hacen que la caravana parezca pequeña. Inmediatamente hemos ido comenzado Richi y yo con la cena mientras las dos Cristinas iban al panel informativo de la entrada a dejar el precio de sitio de acampada en un buzon. Mañana lo recogera quien corresponda.

Todo el mobiliario es anti osos, y para los campistas existen depósitos donde pueden dejar la comida por la noche. Cris Llorens dice que no existen esos bichos, que lo ponen para los turistas. A ver.